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Manuel Gago, por Valeriano Belmonte (II) Cuando murió Manuel Gago

Valeriano Belmonte

El Día de Albacete 19 de Diciembre de 2010




Aquel veintinueve aciago,

pasada la Nochebuena,

lloró la gente de pena

porque murió Manuel Gago...

y resonó este cantar:


"Campana de mi lugar,


tú me quieres bien de veras,


cantaste cuando nací,


  llorarás cuando me muera "

 

Y esos versos se mezclaron

con las campanas de España

que con sentimiento, entraña

y sorpresa repicaron

tras la desaparición


de un artista inimitable

que puso alto e incomparable

el supremo pabellón

de nuestra Historieta hispana...

y, doblando, las campanas

anunciaban sin cesar

la muerte de un estandarte,

un paladín singular

del nuevo noveno arte.


Y el tebeo vistió de luto...

y gritaron desolados

sus rivales "Trueno" y "Cuto"...

y lectores atrapados

por la magia del gran rey

de las viñetas de altura,

de un ser que impuso su ley

con diligencia y cordura.

Mil novecientos ochenta...

diciembre y la Navidad...

y un icono que se enfrenta

a la cruda realidad...

y emprende rumbo a la Gloria...

y hoy en esa zona ufana

lanza al final la campana:

¡ Manuel Gago...ya es Historia!




Queridos amigos y lectores de "El Día de Albacete ", la ilustración y fotografía que acompañan este episodio datan de 2005 en el homenaje que le rendí a mi admirado Manuel Gago García con motivo del veinticinco aniversario de la muerte del genial creador de "El Guerrero del Antifaz"... y ahora perdonadme si adelanto el "Diario de un Cartero" aprovechando que están a punto de cumplirse los treinta años del adiós definitivo de el "emperador" del dinamismo y de la figura puesta en movimiento de manera magistral, es decir que abandono fugazmente los compases iniciales de 1970 y doy un giro de 360 grados y me adentro en las horas tristes del postrer suspiro del ídolo de las multitudes enganchadas al cuaderno de aventuras, o sea que adelanto y gano "metraje", como dirían los cinéfilos en pleno rodaje.

 Manolo Gago saltó a la fama a partir del 24 de octubre de 1944 a raíz del nacimiento del citado caballero enmascarado, hijo del conde de Roca y adoptado por el pérfido Raptor musulmán "Alí- Kan", el caudillo árabe más famoso de los tebeos de carácter serio patrio. Creo que todos sabéis que el legendario personaje se gestó en Albacete en el momento cumbre de la temible posguerra, una etapa precaria y durísima para los vencedores y los vencidos de una contienda caótica y desafortunada.

Colas, restricciones, cartillas racionadas, pan y aceite con cuentagotas y hambre para dar, tomar, vender... y regalar...pero ahí estaba el del antifaz, envuelto en un tobogán de emociones paliando las privaciones gracias a su autor, el joven y apuesto vallisoletano –albaceteño que curraba a destajo en uno de los pisos de la sólida mansión del pintor y escultor Diego Rivera Morcillo, el hombre chiquitito de estatura y de dimensiones gigantescas en cuanto a talento y sabiduría.Allí , en el primero izquierda de Onésimo Redondo, 20, el primogénito de Manuel Gago Bataller y Amparo García Pérez le dio vida al sombrío cruzado al servicio de Fernando V de Aragón e Isabel I de Castilla los "Reyes Católicos", asesorado por Rivera que le inculcaba a Gago dibujara del natural y desterrara las influencias de Alex Raymond, Hal Foster y Emilio Freixas ... y fuera él mismo...con sus carencias primeras...y sus soberbias puestas en la escena del papel a galope tendido ya que Manuel aprendía a un ritmo increíble... y después de "Lucha titánica " y "El torneo del odio "... levantó murmullos de admiración con "Frente al peligro", el quinto título de la serie de más éxito en nuestro País...hasta la llegada de "El Capitán Trueno"... y siguieron adelante las correrías del "Guerrero " con "Olián el Feroz", "Enemigos mortales", "El Desafío de Olián " etc...y el titán irrumpió en el reino de Motamid mientras rezaba por él desde su sede , sita en el condado de Torres, la dulce y encantadora "Ana María", hembra delicada predispuesta al sollozo, a las plegarias...y a los desmayos...todo lo contrario que "Zoraida", la ex favorita de "Alí ", decidida a velar por la seguridad del"Guerrero" y a dar su vida por él... liberándolo de las cadenas, empuñando una espada y protegiéndolo con su escultural cuerpo serrano ataviado con sedas y gasas transparentes... amigos y enemigos en la dilatada "odisea"... "Fernando", el fiel escudero... y el "Capitán Rodolfo", "Don Luis, Conde de los Picos", "Aixa" y "Los Kir " ( "Osmín ", "Santhal" y "Soleimán " ), "Hixem" y "Mozafhí ", pretendientes de "Zoraida"... y "Harum " y "Amed Zenete " y "Yeir -Kan "... y el "Pirata Negro " y la "Mujer Pirata "...y emires tenebrosos y diabólicos disfrutando.

Manuel Gago, por Valeriano Belmonte. (I) La casa de Rivera

Valeriano Belmonte

Voy a dar cabida en "Voto a bríos" a una larga serie de artículos, reseñas, recuerdos y vivencias que en torno a la figura del dibujante Manuel Gago ha ido escribiendo a lo largo de los años, el popular albaceteño Valeriano Belmonte, ex-cartero, poeta, escritor, dibujante, gran coleccionista de tebeos y personaje muy querido por sus paisanos.

La vinculación de Manuel Gago con Albacete es bien conocida por los buenos aficionados. Su padre se hallaba encarcelado en dicha ciudad por batallar en la Guerra Civil en el bando republicano y allí se desplazó toda la familia, donde vivieron varios años. En Albacete nacieron El Guerrero del Antifaz y El Pequeño Luchador, entre otros personajes, hasta que la familia Gago decidió desplazarse a Valencia, por la cercanía que les suponía la Editorial Valenciana, para la cual trabajaba Manuel Gago. 

Estos primeros artículos  inciden sobre todo, en la relación que Manuel Gago mantuvo con la ciudad de Albacete y con la figura del pintor-escultor Diego Rivera, quien, según Valeriano Belmonte, ayudó a Gago a pulir su estilo y a mejorar significativamente su trazo y su técnica.

La casa de Rivera
Valeriano Belmonte.  Laverdad.es  18-10-2011
Los niños de la década de los cuarenta veían a Manuel Gago salir del inmueble de Diego Rivera y encaminarse al Parque. Allí, frente al estanque de los peces, observaba el islote y dibujaba del natural, tal y como le aconsejaba el propietario de su piso y su maestro en el difícil oficio del mundo de las viñetas.


Gago y su hermano Luis trabajaban árboles y arbustos, muchos de los pinos, especialmente uno que había inclinado, casi a raíz del suelo, ha decorado bastantes ilustraciones de 'El guerrero del Antifaz'. Los primeros giros por sus felices aportaciones le iban llegando al entusiasmo y joven artista: el genial Miguel Quesada, autor de series tan populares y espléndidas como 'Tony y Anita', 'Pacho Dinamita' y 'Pequeños pantera negra'.

Al tiempo que Manolo se declaraba a Teresa Quesada cerca del famoso 'Callejón de los Gatos', Rivera modelaba una hermosísima escultura en honor a Moisés. Los apuntes en las cafeterías se multiplicaban en los apuntes del pintor, escultor y magnífico dibujante. Así, las chicas del barrio de Franciscanos con sus vestidos estampados de la época y los señores con la pipa y el cigarro del momento quedaban sellados en el papel de Rivera. Los soldados del cuartel que rodeaba la casa del eficiente artífice hacían instrucción al lado de la huerta de Agustín, 'El Jaula' y el 'Ropero del niño Jesús' acogía a chicos y grandes.

El éxito de Gago con el 'El Guerrero del Antifaz' hizo que se pensara en un nuevo personaje. Esta vez el héroe, el segundo importante en la carrera del genio de los tebeos viviría sus aventuras en el legendario Oeste americano. Las películas de Jonh Ford y Cécil B. de Mille entraban en las pantallas de nuestros cines y conseguían adictos.

Nació, pues 'El pequeño luchador', un rubio y apuesto quinceañero similar al 'Fernando' de 'El guerrero'. Su nombre de pila era 'Fred' y al lado de su fiel 'Matón', la dulce 'Margarita' y su hermano 'Tony' y la intrépida 'Carolina' triunfaría plenamente a partir de 1945.

En la dilatada colección intervendría fugazmente Luis Gago, que no cuajó en el medio y se dedicó a ejercer de director de la Manga muchos años después.

¿Posible coleccionable de El Guerrero del Antifaz?

Según me cuenta mi amigo Sahiher parece bastante candente el tema de que Planeta pueda publicar coleccionables de tebeos de la Editorial Valenciana. En su misma página web ofrece una encuesta  sobre el interés que despiertan una serie de personajes entre los lectores de cómics. Y digo yo:¿Si no tuvieran la posibilidad real de publicar este material, a cuento de qué se iba a hacer esta encuesta? Yo al Guerrero del Antifaz le veo la ventaja sobre todos los demás que hace ya muchos años, más de 25, y quizás por culpa del lío de los derechos de autor, que no se reedita en condiciones. Otros personajes tan populares como el Capitán Trueno o el Jabato no han parado de estar en el mercado en todo este tiempo de una manera o de otra.


Para acceder a la encuesta aludida pinchad aquí. Os propongo que en los comentarios reflejéis a qué colecciones habéis votado, para hacernos entre todos una idea del  sentir general del aficionado.

El Corsario de Hierro. Tengo la de Ediciones B, pero si la ofrecieran con color y rotulación restaurada además de las aventuras nunca recopiladas le pondría un 5.( y si incluyeran el inédito de Fuentes Man sería la repera.
El Guerrero del Antifaz. Con color restaurado y sin censurar, otro 5.
Hazañas Bélicas. Una gozada los dibujos de Boixcar, pero un poco pesadas tantas historias de guerra seguidas. Un 4.
Príncipe Valiente. Sólo lo compraría si la edición llevara los dibujos restaurados por Manuel de Caldas y el color "original". Un 5 en ese caso. de otra manera, un 1 por ya tenerla.
Roberto Alcázar y Pedrín. No sé si la volvería a comprar más allá de los primeros números por curiosidad, ya que poseo la reedición apaisada de principios de los ochenta. Un 3.
Sherif King. Si se trata de una recopilación completa con color restaurado me interesaría. Un 4.

La prolífica mente de Manuel Gago.

De vez en cuando, aparece algún artículo nuevo en la red glosando las excelencias del dibujante Manuel Gago. Aunque no aporten mucho a los ya iniciados, nunca están de más para no caer definitivamente en el olvido.
La prolífica mente de Manuel Gago.

la muerte de la Mujer Pirata

Artículo escrito por José Miguel Domínguez Leal y procedente del blog "La memoria métrica".

Una de mis mayores aficiones de niño era la lectura de tebeos. En la época (años 70) existía la costumbre de cambiar tebeos ya leídos por otros nuevos que te ofrecían en las tiendas. Recuerdo que una de mis frases favoritas de entonces a mi madre cuando ésta iba al mercado era: "tráeme un tebeo". Mis tebeos ocupaban una alacena entera, y uno de los momentos más traumáticos de mi infancia fue cuando mi madre me dijo que había que vaciar la alacena, pues nos mudábamos de piso, y no había sitio para tantos tebeos (no era verdad, pero mi madre era una de esas personas que, por afán de limpieza, arramblan con todo de tiempo en tiempo). Me ví en el trance de hacer una selección de lo que había allí, para salvarlo en dos bolsas de plástico. Lo de Salomón o lo del juicio de los libros de caballerías en el Quijote me pareció un juego de niños: me despedí de los ahora tan valorados cómics-libro de la editorial Vértice, con sus aventuras en blanco y negro del Hombre Araña, el Hombre de Hierro (prefiero esas traducciones al uso de los originales Spiderman, Iron man, pues me dejan un regusto circense y, consecuentemente, melancólico, que me parece congruente con estas ficciones), Namor, Dan Defensor (Daredevil, ahí la censura resultaba un tanto estúpida), mis tebeos del Jabato, el Capitán Trueno, etc. Una de las pocas cosas que salvé fue mi colección desemparejada de El Guerrero del Antifaz.


Todavía me pregunto por qué lo hice. Era entonces muy popular la serie de Manuel Gago, reeditada en color por la Editorial Valenciana. Por ejemplo, en el colegio existía el juego del "hombre inmóvil", en el que tenías que quedarte totalmente quieto cuando alguien acaba de decir aquello de "El Guerrero del Antifaz, sin reír sin hablar, que se quede como está, cuando yo diga ya".

Yo fui también un niño precozmente "progre" (no quise hacer la Confirmación), y, al escuchar que el Guerrero era un tebeo franquista, dejé de comprarlo (de hecho, sigue siendo un cómic "maldito", ya definitivamente condenado por el llamado "multiculturalismo" en boga, y una de sus más estúpidas emanaciones: la Alianza de Civilizaciones). Esas tonterías no me duraron mucho, y me pudo el afán de seguir las aventuras del Enmascarado, y volví a comprarlo. Pero, entretanto, había perdido la oportunidad de adquirir gran cantidad de números, que sólo pude encontrar parcialmente (A veces tuve incluso sueños en los que adquiría nuevos ejemplares). Luego comencé a leer "alta literatura", y me olvidé de los tebeos, aunque ya no me desembaracé de los que había acumulado.
Hace algunos años descubrí una página dedicada a este personaje,      http://garaje.ya.com/guerrero55/index.htm, creada por Mariano Bayona y Dolors Cabrera. Me sumergí en esta completísima página, con la oculta esperanza de saber lo que había sido de algunos de los personajes de la serie que aparecían o desaparecían en mis tebeos dispersos: los hermanos Kir, la Mujer Pirata, don Luis, el capitán Lorenzo, Fernando, Sarita... Puede parecer hasta ridículo, pero el descubrir que la Mujer Pirata (enemiga y enamorada del Guerrero) había sido asesinada por otros piratas me hundió momentáneamente en una profunda desazón y tristeza, como a quien revelan un doloroso secreto de familia que conmueve los cimientos de su identidad. Me sentí por unos instantes trasladado a un pasado inubicable, en el que sí hubiera podido encajar y cobrar sentido esa revelación; a un territorio perdido de la infancia donde quizás esa noticia hubiera operado algún cambio, no sé, o tenido algún sentido. Siempre estamos a vueltas con nuestra infancia, venía a decir Rilke, y ese Guerrero, con todos sus defectos y virtudes, está entreverado con mis recuerdos infantiles de una manera misteriosa. En los simplistas fondos de sus viñetas quizás me empeñaba en ver un horizonte de redención para mi cobardía y timidez, y un modelo de heroísmo con el que poder siquiera soñar.

El Guerrero del Antifaz no es el Capitán Trueno (ni falta que hace) 2ª parte

Siguiendo con la polémica suscitada en el blog  P.I.F.I.A. , en otros aspectos modélico y del que me declaro seguidor, acerca del supuesto fascismo del Guerrero del Antifaz, Raúl, el autor del escrito, para defender su postura mostró en el apartado de comentarios una serie de enlaces donde supuestamente se demostraba su hipótesis. Volví a elaborar otro escrito pero seguramente por motivos técnicos, quizás por los enlaces que añadí, no se pudo publicar en el sitio al que en principio iba destinado. Por tal razón he decidido hacerlo público aquí, aunque para que se entienda mejor, voy  también a publicar el comentario de Raúl donde expone sus razonamientos. Luego, cada cual que decida con qué postura quedarse, aunque la realidad es la que cada persona quiere ver, por mucho que intente convecerte alguien de algo, siempre dependerá del cristal con que lo mires. Yo en este caso tengo muy claro la lectura que extraigo de la saga del Conde Roca. El que tenga ojos que mire y el que tenga oidos que oiga.

Comentarios de RAÚL S. y respuestas de CORSARIO SIN ROSTRO:

Aquí tenemos al “noble” Guerrero del Antifaz asfixiando a un enemigo:

Con respecto a la imagen que muestras arriba Se te olvida un "pequeño detalle". Harum,(si un día lees la colección lo descubrirás) que así se llama el "enemigo", acaba de asesinar unos segundos antes a su padre a sangre fría:

A ver cómo reaccionaríamos tú o yo o el más pacifista de la tierra en el mismo caso.

“Patria, religión…y amor”
Yo en esta tira lo que veo es que el guerrero se ha aliado con un ¿no era un terrible moro? Osmín, y que en España "tiene muchos enemigos entre los que él mismo ha defendido". ¿No eran unos virtuosos los cristianos?¿Por qué se alía entonces el Guerrero con un moro?Ah, porque es racista, no me acordaba.



Aquí el malvado musulmán no puede doblegar la fe de una buena cristiana (oooh):

http://garaje.ya.com/guerrero55/guer216.htm
Montones y montones de portadas olorosas, siempre vanagloriando el cristianismo o mostrando al Islam como poco más menos que el Diablo encarnado.

Yo no veo al islam como diablo encarnado sino a Alí Kan, que es distinto. Este personaje es la verdadera encarnación del mal en el tebeo, pero hay otros igualmente ruínes y despiadados en el bando cristiano de los que aquí no se habla. Por cierto... ¡"Esta misma noche serás mi esposa"!¿Qué quiere decir tal frase, que van al altar o... que se la va a cepillar? Más bien lo segundo, con los antecedentes que presenta, pues lo primero sería bastante tonto. Todo esto en un tebeo para niños en plena dictadura.


Hay muchas más viñetas y páginas aquí:
http://garaje.ya.com/guerrero55/antifazg.htm

Enlace muy recomendable para disfrutar del buen hacer de Manuel Gago y de la mayoría de portadas originales de la colección. Como cito en el leiv motiv de este blog, la página de mi amigo Mariano Bayona es la mejor y más completa que existe.


¿Qué se va encontrar el que dedique quince minutos a leer viñetas?
http://garaje.ya.com/guerrero55/parga.htm
“Toda la serie de El Guerrero del Antifaz se asienta sobre el trípode ideológico inamovible que constituyen los concep¬tos de raza, religión y patria. Los tres se conjugan hábil¬mente hasta casi confundirse para fundamentar una especial concepción de la Reconquista española.

Sólo el español descendiente de las estirpes hispanorro¬manas o hispanovisigodas, el auténtico español cristiano, tie¬ne derecho a ocupar el territorio peninsular, y sobre esta base se esbozan los esquemas simplistas de las luchas entre moros y cristianos en las que únicamente estos últimos tienen razón, son buenos y consiguientemente Dios y el apóstol Santiago han de proporcionarles el triunfo. El territorio es¬pañol es, por derecho, de los cristianos y a ellos les corres¬ponde en exclusiva el nombre de españoles; los musulmanes son el «invasor sarraceno», aunque en tiempo de los Reyes Católicos llevaran ocho siglos de aposentamiento en parte de la Península y los oponentes de «El Guerrero del Antifaz» hu¬bieran nacido y vivido en ella, al igual que sus antepasados, sin conocer patria otra alguna. El invasor, pues, ha de ser expulsado a cualquier precio, y ello justifica toda violencia y toda agresión; agresión que, por otra parte, se convertirá en una guerra santa, en una auténtica Cruzada, al ir dirigida contra el infiel, contra el mahometano, enemigo del cristianis¬mo por el hecho de no ser cristiano. La Iglesia, por eso, ben¬dice esta agresión ofensiva que propiciará su extensión terri¬torial. El moro, o mejor el musulmán, por su propia natura¬leza, es esencialmente un enemigo, es malvado y hay que eliminarlo para que no contamine a la sociedad cristiana. A ve¬ces, sin embargo, algún moro mahometano puede convertirse al cristianismo, e incluso sin ello puede llegar a aliarse a «El Guerrero del Antifaz», y en tales casos se disculpa su raza y su religión porque su bondad y su nobleza (cuya posibili¬dad se admite sólo en estas ocasiones) pueden ser útiles a los intereses personales del héroe.”

Nacionalcatolicismo de libro. Cualquiera puede visitar los enlaces y hartarse de alabanzas al cristianismo, caricaturización maniquea de los antiespañoles (los musulmanes), o la ignorancia o desprecio hacia los que no son de noble cuna.

Estos son los comentarios de una persona, Vázquez de Parga, quien tenía una verdadera animadversión y obsesión por desacreditar esta colección siempre que tenía ocasión. De la misma manera que citas a Parga,  vamos a citar nosotros aquí una pequeña parte de la tesis doctoral titulada El Guerrero del Antifaz presentada en la Universidad Complutense por el catedrático Antonio Lara.



"Como corresponde a unas aventuras desarrolladas en una tierra donde conviven pueblos de distinto origen, podría esperarse una mentalidad racista e intolerante. Sin embargo, el racismo no aparece por parte alguna, dicho sea en honor de la verdad. Existen árabes malvados –muy, muy malvaos-, pero también los hay bondadosos y honrados, todo lealtad y limpieza de miras. No se pueden encontrar rastros de intenciones malévolas, de situaciones o conductas traídas para desprestigio de los musulmanes. Muy al contrario, se podrán reprochar muchas cosas a estas historias, pero no es posible llamarlas racistas o maniqueas. La maldad y la bondad se encuentran bien repartidas entre los dos bandos en litigio, aunque los “buenos” sean, a veces, una pizca mejores de lo esperado, y los “malos” se distingan por una excesiva dosis de malignidad y vicios".


Y por último una carta manuscrita por el propio Manuel Gago, hijo de un represaliado de la Guerra civil y encarcelado durante años en la cárcel de Albacete:

¿Vale la pena este blog?


El amigo bloguero Drywater me ha concedido el premio "Vale la pena este blog", lo que agradezco enormemente. Si hacemos  clic en el enlace, llegaremos al blog "Connotación", lugar de visita frecuente más que recomendable. Yo, por lo menos así lo hago. Allí encontramos reflexiones certeras sobre la actualidad , reseñas bibliográficas, experiencias educativas, etc.

El premio consiste en colocar el sello en el blog premiado con un enlace remitiendo a la bitácora que te otorgó el premio y al mismo tiempo premiar a tus diez blogs favoritos indicando sus respectivos enlaces. Los blogs premiados, en caso de querer continuar la cadena, tienen que seguir los mismos pasos.

A continuación, siguiendo las reglas del premio otorgado, voy a citar mis diez blogs favoritos con el fin de que si alguno de los amigos premiados decide seguir la cadena pueda hacerlo si así lo desea.



 







 







 
 
Sí, sí, ya me he dado cuenta de que tengo once enlaces, pero, es que una vez colocados en el blog, no fui capaz de decidirme por eliminar ninguno de ellos, puesto que todos me gustan bastante.

Gago, el tebeo de aventuras de siempre, por Juan Royo

Artículo escrito por Juan Royo y encontrado aquí.
Pinchad la imagen para poder leerlo ampliado.

¡Qué tiempos!Las nuevas aventuras del Guerrero del Antifaz


Escrito por The Lone Freaker

El hecho de haber conocido desde hace poco al amigo y compañero bloguero "Corsario sin rostro" ha provocado el que rescatara de mi mente un episodio que, una vez analizado con el detenimiento posible que puede permitir la siempre frágil memoria después de tantos años transcurridos, goza increíblemente de una trascendencia que el tiempo se ha encargado de velar y que ahora, tras la positiva circunstancia que he mencionado, reconozco que la posee en toda su extensión: me estoy refiriendo a la primera vez que empecé a comprar de manera regular un tebeo de aventuras que se centrara en lo que podemos definir un héroe con todas las palabras, y éste no era otro que "Las nuevas aventuras del Guerrero del Antifaz".


Sigue leyendo aquí.

El Guerrero del Antifaz o vigencia del mito

Escrito por Manuel López



Cualquier ejercicio de crítica, por modesto que sea, exige colocarse a una mínima distancia. Cualquier análisis resulta siempre perjudicado si se efectúa desde el meollo del asunto, y así me siento cuando me propongo presentar lo que por aquí se hace en lo que se ha dado en considerar comoun ejercicio de nostalgia.

Seré sincero. Tengo que ser sincero con el lector, ya que es quien soporta estas neuras. Tengo que ser sincero con el lector, ya que es quien soporta estos textos.

Todos tenemos una colección que recordamos con cariño y que de encontrarla hoy seguramente compraríamos y la mía fue y es el Guerrero del Antifaz. Nos pasa, al menos a mí me ocurre, que tenemos una gran tendencia a pensar que lo que nos ha sucedido le ha sucedido a todo el mundo.



Realmente mi juventud coincidió con unos años que el tiempo y la historia dicen que fueron agitados e interesantes, muy distintos respecto a lo que ha pasado después en el mundo, con lo cual no descarto que al evocarlo pueda sentir nostalgia. Pero el hablar sobre tebeos no es un culto a la nostalgia”. Uno, cuando escribe, trata de escribir sobre personajes a los que, por una causa u otra, les tengas cariño. No es solo volver la vista atrás hacia aquella época de juegos y lecturas en la calle al atardecer, de llamadas a gritos con que nuestras madres nos llamaban a merendar. Quiérase o no, una y otra vez, la figura de El Guerrero del Antifaz un referente inevitable cuando se trata de hablar de la historieta española.



El Guerrero no había vuelto, pero se estaba reimprimiendo. Otra vez más. ¿Por qué?

¿Por qué El Guerrero del Antifaz, y no otros personajes, se ha convertido en mito vivo tras páginas y páginas?. El Guerrero ha sobrevivido a las modas cuando él dejó de serlo. Ni el cómic europeo, ni el manga, ni los superhéroes, ni la TV han apagado su llama en el recuerdo del aficionado. Pero hablemos del mito.



El Guerrero del Antifaz nace de las inquietudes artísticas de un irrepetible Manuel Gago, crece porque aporta frescura, deslumbrantes momentos épicos, calidad y originalidad en el lugar común pero su longevidad nos lleva a preguntarnos qué es lo que lo mantiene vigente hoy en la memoria del aficionado. Mantenerse es mucho más difícil que llegar. El lápiz de Manuel Gago hizo posible el milagro. Más ¿por qué esas páginas vuelven a enganchar, reedición tras reedición?

En los años de posguerra necesitábamos sueños, necesitábamos soñar, y El Guerrero del Antifaz vertebró, en torno a su persona, un material que estaba ahí. Su creador fue capaz de vampirizar y absorber de modo natural e imaginativo los elementos de la aventura y de la épica.

En El Guerrero del Antifaz se combinan los ingredientes clásicos de la aventura (acción, amor y deseo, riesgo, codicia, amistad, odio...) con los elementos propios del registro épico (mujeres hermosas y llenas de peligrosas sorpresas, violencia cotidiana - en muchas ocasiones sanguinaria, héroes musculosos, situaciones imposibles pero fascinantes).

Pero, ¿por qué El Guerrero y no otro? Ha llegado el momento de retornar al lugar común, a la tradición -a veces subconsciente- acumulada. Los temas del arte no son escasos pero hay que convenir en que son limitados. Con una temática ya inventada sólo la emoción del creador puede permitir una revisitación a las fuentes clásicas. El Guerrero del Antifaz no estuvo solo, hubo otros Guerreros pero, al final, sólo él ha permanecido.



El Guerrero del Antifaz no es un personaje más en el Olimpo del tebeo posbélico, es "EL" personaje.

Viendo lo que aún hoy todavía se publica sobre el personaje, nos irrita, nos solivianta ¿Por qué no permiten que muera en paz?. El Guerrero fue para muchos la esencia del género que demandaban nuestros sueños; casi, casi su definición. El Guerrero del Antifaz es el mito.

La Reconquista, Don Talarico y El Guerrero del Antifaz




La revista Bang! nº 9 de 1973, reeditó un homenaje al Guerrero del Antifaz (legendario personaje español de historietas) realizado por JAN





La Reconquista, Don Talarico y El Guerrero del Antifaz

Escrito por Manuel López

La desmitificación de la Reconquista española lo consigue Jan a través de la irónica caricatura con su personaje Don Talarico (1971).
Don Talarico, supone una acerba crítica de la doctrina oficial, aquella que se nos enseñaba en las escuelas en la asignatura de historia sobre la Reconquista, donde se nos enseñaba la radical separación de moros y cristianos y la maniquea clasificación de la maldad de los primeros y la bondad de los segundos.

Don Talarico ridiculiza los tradicionales principios del honor, caballerosidad, cristiandad y patriotismo medievales. A través de su personaje, Jan normaliza la relación entre las dos razas colocándolas en un plano de igualdad, como correspondía a la realidad de la época, no olvidemos que la tan cacareada Reconquista, no fue mas que una guerra civil entre dos ideologías distintas. Ridiculiza también, basándose en la exageración, el idealismo de los Jefes de uno y otro bando mostrándonos la indiferencia de los soldados, obligados a luchar por unos ideales que les son bastante indiferentes, logrando así hacer añicos el pasado glorioso del país.

Autocaricatura de Jan

De las historietas de Don Talarico, siempre se suele destacar aquella en la que tras la lectura de los tebeos de El Guerrero del Antifaz, trata de emular las hazañas de éste. Se ha querido ver en esta historieta una soterrada critica al personaje de Gago, si bien, también podría interpretarse como un homenaje al héroe enmascarado que tantas y tantas tardes de distracción ofreció a la famélica generación de posguerra. Aunque todas las opiniones son libres y respetables. Y más se va cimentada con argumentos. En este contexto dialogante, la tolerancia, que es el polo opuesto de la prepotencia, implica escuchar y atender razones, para aceptarlas o revocarlas. En los tiempos que corremos, ni hay dogmas ni axiomas, aunque sean tebeísticos, inamovibles.
El distinto grado de intelectualización de ambas historietas es evidente, la primera destaca por su mordacidad y en la consideración humana del bando contrario, la segunda apoya su temática en el folletín decimonónico en su vertiente más trágica y en la que los hechos históricos son simplemente un marco donde transcurre la historia.
Don Talarico leyendo El Guerrero del Antifaz

Son casi 30 años los que separan a Don Talarico del Guerrero del Antifaz, indudablemente la visión de unos hechos concretos, forzosamente ha de ser diametralmente opuesta. Si en 1943-44 hubieran aparecido las aventuras de Don Talarico, éste al igual que de D. Furcio Buscabollos, del malogrado Cifré, se habría expresado en un macarrónico italiano como clara diferenciación de la hispanidad, no se fuera a incurrir en las iras de la censura. Siempre hemos pensado que para realizar el estudio de cualquier tebeo, debemos adecuarnos a la realidad social imperante en la época de la creación de la historieta. La culturización de la década de los sesenta había extendido su influjo a diferencia de la trasnochada Historia de España de la que sabíamos lo de Don Pelayo, los Reyes Godos y de Isabel y Fernando

Don Talarico luchando


En el caso de Don Talarico los aciertos de realización van parejos a los del guión. Jan ha sabido combinar una serie de ingredientes, desde la ambientación, los escenarios, planificación y montaje, dotando al dibujo y a la propia historia de una serie de matices y características que no solo sirven como denominador común para todo el material que compone las distintas historietas, si no que además lo diferencian nítidamente de otro tipo de productos similares.
Como ya hemos dicho, el Leit-Motiv de Don Talarico es la desmitificación de la Edad Media y más concretamente la Reconquista y lo consigue con una sucesión de gags, en ocasiones ajenas al protagonista al estar estos basados en los comentarios u observaciones de sus mesnadas. Su humor y mordacidad se apoya, principalmente, en la consideración humana del bando contrario, donde los musulmanes son ahora un grupo de personas con los mismos vicios y virtudes que los cristianos, proporcionando al lector ingredientes suficientes como para mantener un interés creciente.


Bibliografía consultada:
Los Cómics del franquismo - Salvador Vázquez de Parga


Se recomienda visitar:





El Guerrero del Antifaz en Gran Aventurero


Gran aventurero fue el título de una revista comenzada a publicar por Ediciones B en 1989 en la cual se daba cabida en su parte central a una aventura completa a color y que contenía además diversas secciones dedicadas a algunos clásicos del cómic como Popeye, Terry y los piratas,etc.

Cerraba cada uno de los ejemplares una ficha dedicada a algún personaje del tebeo clásico español y se regalaba con cada revista un ejemplar facsímil de la colección a la que hacía alusión la ficha correspondiente.

Ilustración de la ficha dedicada al Guerrero del Antifaz

En este enlace de Tebeosfera podéis ver el análisis pormenorizado de cada uno de los ejemplares de esta colección:
http://www.tebeosfera.com/obras/publicaciones/gran_aventurero_b_1989.html



Nuestro amigo Allerastur se ha tomado la molestía de transcribir algunas de estas fichas. Por lo pronto pueden leerse en su bitácora las correspondientes al Jabato y al Guerrero del Antifaz.

Precisamente de ésta última, de la dedicada al Guerrero, hemos obtenido las imágenes que acompañan a esta entrada, además de la edición facsimilar del primer ejemplar de la colección del Guerrero del Antifaz.


Facsímil del nº1 del Guerrero del Antifaz

En cada ejemplar de Gran Aventurero aparecía también un cupón que daba derecho si se conseguían los doce primeros, a un estuche para guardar los ejemplares facsímiles del tebeo clásico antes mencionados.


Para leer el artículo escrito por Luis Conde y Jorge Riobóo hagan clic en el enlace:
http://allerastur.blogspot.com/2009/06/el-guerrero-del-antifaz-gran-aventurero.html

Aprovecho para recomendar la visita asidua de la bitácora de Allerastur, lugar de paso obligado para los amantes de los tebeos o "los cuentos" como él los denomina.
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El Guerrero del Antifaz por Albino Suárez

EL GUERRERO DEL ANTIFAZ

Escrito por Albino Suárez.

Asqueado, en cierto modo, de la nueva ofensiva del episcopado español contra toda iniciativa del Gobierno de Zapatero -o, incluso, de la consecuencia de la decisión de un juez de Valladolid de retirar un crucifijo de una escuela pública, hoy prefiero hablar de un personaje de ficción, ciertamente, pero por eso más español si cabe, para ver así si me desintoxico de tanta metralla como cruza el ambiente en nuestro país, donde hoy, igual que ayer, siguen pululando los privilegiados, envilecidos de euforia, igual que siguen otros eufóricos sujetos blasonando de ser españoles de verdad, naturalmente, para desprestigiar a quienes juzgan menos españoles, y a los que se les acusa de no ser españoles siquiera. Las dos Españas otra vez. La cristiana y la sarracena...

El personaje de ficción que quiero recordar fue obra de Manuel Gago, un vallisoletano afincado en Valencia, desde niño, por los avatares de la guerra civil española.Se trata de "El guerrero del antifaz", héroe que nos alegró los tiempos de infancia sin infancia, pues era nuestra ilusión leer sus aventuras cuando ya éramos trabajadores sin pan y sin escuela e, incluso, ya mineros de cortos años. Era un personaje, al que acompañaban amigos fieles -o circunstanciales, que luchaban contra las villanías y las injusticias, eso sí, en un mundo distinto al de ahora y contendiendo contra toda clase de enemigos, principalmente de origen árabe.

El autor de estos cuadernos semanales fue un gran trabajador, que inició sus tareas cuando tenía escasamente 16 años. Fue, a nuestro ver -y por eso lo decimos-- uno de los autores más prolijos y diversos de la creatividad española, pues hay que referir que a este personaje que fue "El Guerrero del antifaz", se sumaron otras obras como "Purk,el Hombre de piedra". "El pequeño luchador", "El Misterioso X", "El Espadachín enmascarado". "El Libertador", "Aguilucho" y así hasta casi medio centenar de creaciones diversas, que fueron de amplia demanda y, sobre todo, de plausible sacrificio del autor Manuel Gago...

Manuel Gago comenzó a trabajar a los 14 años y, a los 16, se inició como guionistay dibujante. Falleció a los 55 años, en 1980.

Sacrificio, trabajo,creación e ingenio fueron méritos de este autor de tantas historias que, sin embargo, nunca pudo imaginarse que él mismo sería víctima de "una historia espeluznante", como escribió su propio hijo Manuel Gago Quesada, quien intenta reivindicar el trabajo de su padre contra el expolio que sufrió por parte de la editorial en la que venía publicando sus obras. Dicha editora, que se da el nombre en femenino de una comunidad levantina, no jugó limpio con quien, por lo que hemos leído, la enriqueció a base de trabajar muchas horas al día y haciendo que su nombre adquiriese fama y lograse fortuna. Lamentablemente, Manuel Gago no supo prever la trampa en que caía en manos de los dueños de tal editora, quienes registraron a su nombre, no sólo la propiedad intelectual de "El guerrero del antifaz" a perpetuidad, sino, además, otras creaciones más del fecundo autor y gran ilustrador que fue Manuel Gago.


Secuencia del héroe enmascarado, mostrado en briosa actitud, tanto como era la del dibujante, creándolo.

Reconocido el mérito artístico y creador de M. Gago, no le faltaron admiradores y defensores. Y en el propósito de demanda en defensa del honor y los derechos del padre, no le faltan al hijo apoyos morales contra una decisión judicial que da la razón al expoliador y soslaya al expoliado.Lo que indica que la realidad de la vida--aunque sea arbitraria-- no tiene nada que ver con la ficción de lo imaginado.Aquí, supera la realidad a la ficción. Por eso es más cruda y lamentable que cualquier otra historia imaginada.Al margen de lo expuesto, recordamos haber leído algunos reportajes sobre la inventiva de este personaje que fue "El Guerrero del antifaz", donde, como ocurre siempre, los críticos saben más que el propio creador; de ahí que juzgasen --ahora lo hacen, claro--que el personaje venía a ser un religiosón de mil demonios, cuya actuación rayaba, por puritana, en tediosas costumbres de maloliente religiosidad. Naturalmente, ni fue así ni de otra manera. Describía el modo de ser de una época, la medieval de los reyes católicos, por lo que toda trama discurría, en trato y forma, como debía ser frecuente que así fuera entonces.

El Espadachín Enmascarado

Otro "personaje" creado por la fascinante inspiración de M, Gago:"El Espadachín enmascarado"Por lo que a gustos se refiere, nos permitimos señalar que el creador de esta singular serie de aventuras, Manuel Gago, dejó escuela de bien y buen hacer.Y fueron sus creaciones, a nuestro ver y lo decimos alto y claro, muy superiores a otras que llegaron después y que no tienen nada de parangón con la obra de Gago.Íten más: en Editorial Valenciana, "Roberto Alcázar y Pedrín", obra de Vañó, sí eran puro sello del tiempo y del sentimiento que impuso el falangismo, lo que iba como pieza y suela a dicho Roberto Alcázar.Y presiento que a su creador.Esto es, que le censura, para quien como M. Gago creaba tanto, le tenía frito. Al margen, pues, lo que algunos puedan creer, la serie de aventuras de "El guerrero del antifaz" fue lo mejor que se hizo, antes, entones y ahora,en España.


Escrito por Albino Suárez y extraído literalmente de aquí:
http://albinosuarez.blogspot.com/2008/11/del-guerrero-del-antifaz.html